Valiente, poderosa

Llevaba una larga lista de todo lo que se le estaba terminando y debía añadir al carro: carcajadas, abrazos que recomponen, besos de todos los estilos, encuentros consigo misma y reencuentros con quienes perdió por el camino de la vida…

Mucha lista para ese carro hecho de inseguridades y dudas.

Era tiempo de miedos, pero ¿cuándo no los hay?, ¿cuándo todo es seguro?, ¿dónde están las garantías de que cualquier cosa que pierdas, persona que te falte, enfermedad que te llegue, se va a poder recuperar con tan sólo presentar una reclamación?.

Incierto era todo, aun cuando pareciera seguro. Y para su salud mental decidió que lo mejor era tener una conversación amable con el espejo y autoconvencerse de que la vida y las sorpresas, eran inseparables; buenas o malas, ¡era imposible evitarlas!.

Se encaminó moneda en mano, a la bonita fuente del parque más cercano, con la intención de pedir un único deseo.

No había demasiada gente, en aquel presente preocupado y saturado de malas noticias.

Se agachó para apoyarse en el borde de piedra, dejando que la tela de su falda le resbalase por las piernas; escuchando el dulce brotar de la fuente, el repiqueteo de esa agua cantarina exenta de miedos. Eso debía ser lo de vivir el momento, recrearse en los pequeños instantes, segundo a segundo. Entonces, en plena consciencia, lanzó su moneda que cayó directamente al fondo, entre tantas otras.

Respiró y acunó ese deseo en su mente para que se convirtiese en realidad: ¡que nunca sienta miedo de vivir!.

Oyó risas a su espalda y al girarse, sorprendida, vio llegar a dos buenas amigas, que charlaban animadas. Elegían reírse por más que escondieran el rostro. Se acercaron alegres, y compartieron una hora maravillosa de anécdotas y recuerdos, que les hizo transportarse a un tiempo anterior, pero que también les mostraba que, por más que cambiaran las circunstancias, las amistades no tenían porqué perderse ni las sonrisas tampoco.

Ese regalo no se lo hacía el destino, ni el hada de los deseos. La mente era poderosa y valiente, e incluso creaba la magia de elegir la actitud para enfrentarse a la fragilidad.

El ser humano es efímero y por tanto de valor incalculable. La gente que queremos, la que admiramos, nosotros mismos, estamos de paso y hemos de hacer de cada día un milagro, por más que llevemos mascarilla y tengamos mil prevenciones.

El poder que tenemos es mayor de lo que pensamos.

El de cuidarnos y, aún así, buscar las risas.

El de desvelarnos una noche y preferir salir al balcón a ver las estrellas, en lugar de dejarnos tragar por la incertidumbre.

El de permitirnos llorar, pero sobreponernos y continuar.

El de hacer que la valentía grite cuando el miedo nos susurra.

El de sacudirnos la ansiedad con alguna afición que nos distraiga.

Como mi hermana Lali, que tiene un don especial, con sus intuiciones y conexión con lo invisible; o mi hermana Marilina que siempre canturrea y como dice «su mal espanta»; o mi madre, que es la gratitud personificada y siempre ve el lado bueno de las cosas; o yo misma, que me apoyo en el mundo de la fantasía y la magia para poner toques de luz a la oscuridad.

¡Luchemos, valientes y poderosas, contra estos momentos difíciles y algún día los dejaremos atrás!
Estiremos del hilo sin dejar que se rompa. Cuidemos de los nuestros. Seamos precavidos y conscientes, y no dejemos de VIVIR-LEER-SOÑAR.

Fotografías: Imagen 1 Enrique Meseguer – Imagen 2 Tibor Király – Imagen 3 Free-Photos – Imagen 4 Günther Schneider – Imagen 9 Susan Cipriano – A través de Pixabay. Imágenes 5-6-7-8 archivo personal elenacone.

¡Hasta el próximo Post!

9 comentarios en «Valiente, poderosa»

  1. Me ha encantado!!! Sigo tu buen consejo y he empezado hacer mi lista particular de deseos y porque no alguna que otra obligación… y como ne alegro cuando voy tachando cosas de esa lista y añado otras. TQM ♡♡♡♡♡

  2. Qué maravillaaaaaa!!! Elena, te he echado mucho de menos…siento no haber tenido tiempo de leerte. Me ha encantado…tienes un gran don y lo transmites con tus historias…No hay nada de magia, eres tu misma, que brillas como una estrella!!!
    Gracias por estos momentos…

    1. Qué bonito, mil gracias por el comentario. ¡Qué pena que me apareces como anónimo, pero aún así, gracias y abrazos mil! 🙂

  3. Que bonito escribes Elena como transmites.Estoy segura que tu blog es de gran ayuda para muchas personas.Me encanta,muchas gracias.Un abrazo desde Alicante.

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