Una puerta al pasado

Continuación del Post «Madre«.

Nunca le dio miedo viajar sola. Todo lo contrario. Le apasionaba ir a su ritmo, preparar un recorrido, descubrir lugares y saborearlos sin que nadie la distrajera de la experiencia.

  • Introspección viajera le llamaba, porque se sentía como una exploradora de territorios y sensaciones.

Pero la cadena de sucesos desde que pisó Escocia no se parecía a nada de lo vivido anteriormente. Empezaba a necesitar algún tipo de compañía. Una buena amiga, su madre o porqué no, un psiquiatra para que la psicoanalizara y averiguase qué le estaba ocurriendo.

La escena acontecida en el Castillo de Edimburgo había colmado el vaso de su paciencia. Por muy efímeras que resultaran las visiones y los sentimientos ligados a ellas, eran demasiado impactantes. La joven bruja de esa especie de alucinación era llevada a la hoguera, y a pesar del terror que debía sentir la había buscado entre la multitud para mirarla con cariño y tristeza. La sintió cercana e intuía que también buena, así que todo aquello debía representar una de las muchas tropelías que se cometían en tiempos remotos donde la justicia brillaba por su ausencia. En ese eterno minuto se convirtió en una niña frágil y asustada, que no sólo sufría angustia porque su madre iba a morir de un modo horrible, sino por el abandono que ello implicaba para sí misma..

Nunca había creído en brujas, las de la escoba y los pactos con el diablo.

Cuando escuchaba historias sobre ellas, se las imaginaba como mujeres adelantadas a su tiempo, rebeldes y curiosas, dispuestas a experimentar con hierbas y tisanas, a buscar razones y porqués, en lugar de limitarse a rezos, complacencias o la sumisión femenina propia de aquella época.

Ignoraba si los poderes sobrenaturales existían. Y si aquella mujer se estaba intentando comunicar con ella a través de visiones.

Algo mareada regresó al hotel, agotada, sin ganas de más visitas turísticas esa jornada. Tumbada en la cama analizaba la situación. No dejaba de darle vueltas. ¿Qué debía hacer? ¿Huir y perderse el resto de sus vacaciones o enfrentarse a lo que le estaba pasando, dejándose sorprender por la vida?.

Lo lógico sería que venciera la curiosidad pero pesaba más el miedo. ¿Era correcto abrir una puerta al pasado cuando de todas formas no podría cambiar nada de lo que pasó? ¿No era más inteligente cerrarla a cal y canto, aunque debiera poner mar por medio y regresar a su país?

Las dos mitades de su cerebro discutían entre sí. El hemisferio izquierdo, con su lógica aplastante, se negaba a dejarla huir, recordándole el esfuerzo de varios años para costearse aquel viaje. En cambio el derecho insistía en que se protegiera, dejando atrás esos fenómenos extraños que no iban a traerle más que sobresaltos.

  • Debía hablar con alguien que le hiciera decantar la balanza hacia una decisión.

Conociendo a su madre, la de carne y hueso, lo más probable era que si le contaba semejante historia creyese que estaba tomando drogas. Con su padre apenas se hablaba, desde que las abandonó a las dos, siendo niña. No tenía hermanas, pero sí grandes amigas en las que podía confiar.

Luisa era la racional, vaya, igualita que su hemisferio izquierdo. En cambio, María era la atrevida del grupo que seguro la animaría a investigar en un pasado de brujas y magia. Con ambas era demasiado previsible la respuesta, así que la elegida debía ser Ana. Razonable pero abierta de mente, dispuesta a analizar los pros y los contras hasta elegir la mejor alternativa. Sería beneficioso saber su opinión.

Estaba claro que cualquier elección que tomara tendría un precio, pero de eso se trataba. En cada cruce de caminos que presentaba la vida había que elegir, porque no se podía transitar por todos a la vez.

Tras esperar unos segundos, la voz pausada de su querida amiga le respondió desde el otro lado…

¿CUÁNTOS CORAZONES ME PONES?

Mira lo que significan, elige y dale a enviar puntuación. Gracias!

4 / 5. Recuento de votos: 3

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

8 comentarios en «Una puerta al pasado»

¿Qué te ha parecido ? Comenta que te leo...