La palabra maldita.

Pienso en la enfermedad como el concepto que a todos nos asusta. El monstruo que se esconde en el armario, agazapado, esperando en silencio para darnos el zarpazo cuando menos lo esperemos. Pero no vale cualquier enfermedad para causarnos pavor…

Seguramente la palabra maldita que no queremos tener que oír nunca, pero que desgraciadamente muchos hemos escuchado, es cáncer.

Cuando la oyes, sea en primera persona, o en segunda como acompañante del enfermo, puedes sentir las piernas temblar, el corazón apretado en un puño, las lágrimas que se escapan, la voz que tiembla… aunque como todos los miedos, el día a día de la lucha te va mentalizando y haciendo un poco más fuerte. La transformación es casi imperceptible, no eres consciente. Tu piel sigue pareciendo frágil, tu mente dubitativa, tu espíritu débil, pero a medida que transcurre el tiempo empiezas a ser consciente de que tu piel aguanta, tu mente lucha, tu espíritu es valiente, y no es que hayas perdido ni una chispa del miedo inicial si no todo lo contrario, pero no te sirve de mucho perderte en lamentos, así que cual crisálida vas haciendo tu metamorfosis.

Cuentan por ahí que lo que no te mata te hace más fuerte. Y bueno, no siempre se sobrevive, mi hermano no lo hizo, como tantos otros, pero me dejó un bagaje de crudeza y valentía a flor de piel, de admiración y descubrimiento de un héroe. Y me consta que casi todos conocemos a alguno de carne y hueso.

Este primer post tiene poco de ficción y mucho de realidad, porque en mi casa encantada conviven ambas bien agarraditas de la mano. Pero como no quería ser tremendista si no centrarme en lo positivo, diré que he aprendido mucho, que soy mejor que antes, que he evolucionado, y que en mi real fantasía él anda cerca. Me susurra consejos, me lanza alguno de sus guiños, y parafraseando a Orozco diré que «aún llevo sus consuelos de equipaje», una maleta bien cargada de ellos.

Y por cierto, mi hermano era un gran lector, siempre libro en mano. Así que este blog va por ti, querido Juan Manuel. Espero que me leas de vez en cuando…

16 comentarios en «La palabra maldita.»

  1. Mi querida hermanita!!!! Siento una gran alegría y mucho orgullo de leerte y ver que has dado ese gran paso de dar a conocer a otros tu gran imaginación y destreza con las palabras. Soy tu fan número uno y estoy segura que pronto habrá una gran lista de seguidores de tu blog. Ya estoy deseando leer más……Te deseo lo mejor TQM

    1. Hola Elena, no sé como decirte qué lo que escribes me encanta, me considero una lectora de todo lo que cae en mis manos y lo qué escribes y cómo lo escribes me llega muy profundamente. Estoy contenta que una seguidora tuya me recomendase tu blog. Gracias por escribir y compartirlo con los que te seguimos.

      1. Muchas gracias Sofía. No sabes cuánto me alegran tus palabras porque es cierto que es complicado «enganchar» y saber que estáis al otro lado me hace feliz.

  2. Por fin!!!! El positivismo es lo mejor y si además va acompañado de buena escritura… Para los que somos lectores, tu blog es un regalo. Continuara

  3. Pues sí, querida Elena, hay muchos héroes por descubrir…. quizás más de los que quisiéramos, habrá que aprender éllos.

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