La buena suerte

¿Cosas para atraer a la buena suerte? Un trébol de cuatro hojas, una herradura, las mariquitas, un llamador de ángeles, las libélulas, los atrapasueños, los búhos…

Son muchos los objetos, insectos o animales que parecen simbolizar la llamada a la buena estrella, pero aunque nos sintamos mejor por tener un amuleto en el bolsillo -como si fuera el remedio a nuestros males-, es muy inocente ceder nuestro presente, o futuro, a la diosa fortuna, cuando gran parte de lo que nos ocurre proviene de nosotros mismos.

Y no digo todo, porque está claro que hay cosas que ocurren por causas externas. Ese es otro tema…

Si se posa en ti una mariquita, no la tienes que espantar, si no contar cuántos topitos negros tiene: esos serán tus meses de buena suerte… ¿será cierto?
¿Pero cuál es en realidad el mejor amuleto? Tú.

Si aprendes a conocerte bien para aprovechar tus valías. Si te esfuerzas en sacar lo mejor de tu esencia. Si piensas en positivo. Si en lugar de vivir en la queja, sonríes y transmites energía de la buena. Si eres honesto y tienes valores. Si perseveras en lo que te ilusiona… acabas atrayendo lo bueno, porque te conviertes en alguien querido, valorado, buscado, admirado…

Pero aún hay más. Estoy convencida de que la suerte verdadera es, a través del autoconocimiento, descubrir tu verdadero motivo de felicidad, «TU RAZÓN DE SER».

Cuando hablo de la razón de ser, es fácil pensar enseguida en las personas que amamos, porque al fin y al cabo, es lo más importante, pero aquí hablo de otra cosa: de nuestra esencia como individuos.

Lo que convierte tu vida normal en algo extraordinario.

Parece fácil descubrir lo que nos apasiona, pero no siempre es así. Muchas veces se necesitan años, pero cuando lo consigues es el resorte que te carga las pilas y te lleva a querer superarte. Dá igual de qué se trate o la edad que tengas; si te llena de verdad te acompañará toda tu vida.

Esa habilidad que nos hace olvidarnos del tic tac del reloj, y de nuestros propios pensamientos, nos aportará una existencia más plena. Viviremos en pos del siguiente proyecto o reto.

Según la cultura nipona todos tenemos una razón de vivir o de ser. Encontrar esa razón, implica una búsqueda profunda en nuestro interior. Le llaman el Ikigai. Es lo que hace que en las vidas normales de humanos normales con trabajos normales, se vivan sucesos extraordinarios, con o sin amuletos.

En mi vida sencilla hay espacio para un blog con el que comparto pensamientos y relatos. Escribir es mi ikigai, pero conozco mucha gente sencilla como yo misma, que vive mejor a través de sus pasiones, sea senderismo, equitación, jugar al billar, viajar, tocar un instrumento, hacer fotografías… Y si esa pasión puede ser tu vida profesional ya es la guinda del pastel, pero lo sea o no, hay que disfrutarla.

Lo mejor de todo es que llenarnos de intereses y sueños nos lleva a compartir esa felicidad: animamos a los demás a ir a por su propia ración.

Vayamos a por el sentido de vivir a través de lo que nos apasiona.
Busquemos la «suerte» en la felicidad de nuestra acciones y disfrutemos, del ratito que vivimos, intensamente.

Fotografías. Imagen 1 Comfreak – Imagen 2 Myriam Zilles – Imagen 3 Bruno/Germany – Imagen 4 Anrita1705 – Imagen 5 S. Hermann & F. Richter. A través de Pixabay.

¡Hasta el próximo Post!

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7 comentarios en «La buena suerte»

  1. Me encanto , realmente se debe atraer la suerte con nuestros pensamientos y así disfrutamos cada instante . Te felicito . Espero con ansias el próximo

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